Ciclos de retroalimentación climática ¿Es posible retardarlos?

 

 

Sornosa, Josep

Timor, Pascual

Ciclos de retroalimentación climática ¿Es posible retardarlos?

  

«La armonía con la tierra es como la armonía con un amigo:

no puedes apreciar su mano derecha y cortarle la izquierda.

Aldo Leopold

 Los ciclos de retroalimentación climática —deshielo del permafrost, pérdida de albedo, retroalimentación de las nubes, debilitamiento de los sumideros de carbono— son física bien establecida por el IPCC y la OMM (Organización Metereológica Mundial). El debate científico serio no cuestiona su existencia, sino su magnitud, su ritmo y cómo comunicarlos. Bajo esa incertidumbre acotada, existe un conjunto de acciones sólidas que retardan su activación en prácticamente cualquier escenario razonable.

 

• Escala individual: electrificar movilidad y calefacción, mejorar aislamiento, dieta con menor huella animal, proteger sumideros locales (turberas, bosques, praderas marinas) y usar voto, ahorro y consumo como palancas de presión.

 

• Escala política: (esta década es decisiva): triplicar renovables, duplicar el ritmo de eficiencia energética y recortar un 75 % el metano fósil antes de 2030 —probablemente el termostato más rápido disponible—, más protección de bosques, restauración de turberas y precios del carbono con ajuste en frontera.

 

• Escala tecnológica: retirada de CO₂ [DAC, Direct Air Capture; BECCS, Bioenergía con Captura y Almacenamiento de Carbono (¿!); mineralización] como complemento imprescindible; geoingeniería solar [SRM, Solar Radiation Management (¿!)] solo como último recurso bajo gobernanza estricta y nunca como sustituto de la descarbonización, esta línea de actuación está muy lejos de los postulados del humanismo ecologista.

 

• Gestión de la incertidumbre: ante magnitudes mal acotadas y peores escenarios irreversibles, se actúa antes y con margen. Cortar emisiones y proteger sumideros son medidas sensatas en cualquier futuro razonable.

 

El clima de la Tierra no responde de forma lineal a las emisiones. Cuando el calentamiento inicial desencadena procesos que, a su vez, calientan más el planeta, hablamos de ciclos de retroalimentación: el deshielo del permafrost libera CO₂ y metano; la pérdida de hielo marino reduce el albedo y aumenta la absorción solar; los bosques tropicales estresados dejan de capturar carbono y comienzan a emitirlo. Un trabajo internacional publicado en One Earth identificó 41 bucles de este tipo en la literatura científica, de los cuales 27 amplifican el calentamiento1 y solo 7 lo amortiguan2.

 

La existencia de estos bucles no está en discusión: el IPCC estima la sensibilidad climática de equilibrio en 3 °C, con un rango probable de 2,5-4 °C, y advierte que las retroalimentaciones clima-carbono serán mayores en escenarios de altas emisiones3. La Organización Meteorológica Mundial cuantifica que, ante una duplicación del CO₂ preindustrial, el vapor de agua y las nubes aportarían del orden del triple de la energía térmica añadida por los gases de efecto invernadero de larga permanencia4. El debate serio se centra en cuánto, cuándo y cómo comunicarlo, no en si los procesos existen.

¿Qué se puede hacer, entonces, para retardar la activación o el impacto de estos bucles? La respuesta no cabe en un solo nivel de actuación. Este texto la organiza en tres escalas complementarias —individual, política y tecnológica— y termina con una cuarta cuestión ineludible: cómo actuar bajo incertidumbre.

 

Por qué corre prisa: el reloj de las retroalimentaciones

 

El permafrost ártico almacena aproximadamente el doble de carbono que la atmósfera actual y su deshielo entre 2003 y 2016 fue hasta un 240 % más rápido que la media del último cuarto del siglo XX5. En zonas de termokarst —depresiones donde el suelo colapsa al descongelarse—, la liberación de CO₂ es unas 5,5 veces mayor que en zonas sin termokarst, un plus equivalente a una cuarta parte de las pérdidas de carbono del permafrost previstas para finales de siglo6. En paralelo, el sumidero de carbono de los bosques tropicales se debilita a un ritmo que podría convertir la Amazonia en fuente neta de carbono hacia mediados de la década de 20307.

 

El informe Global Tipping Points de 2025, difundido en España por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), sostiene que los arrecifes de coral de aguas cálidas ya estarían cruzando su umbral térmico y que la activación de un punto de inflexión aumenta la probabilidad de otros, con posibles cascadas hacia el colapso de la AMOC (Atlantic Meridional Overturning Circulation) o la pérdida amazónica por debajo de 2 °C8. Un trabajo de 2025 en Nature Communications concluye además que la retroalimentación de nubes bajas tropicales amplificó el efecto invernadero un 71 % más de lo proyectado solo con modelos9.

 

Estas cifras no dictan una fecha, pero sí un principio de acción: cada décima de grado que se evite hoy reduce la probabilidad de que estos bucles se activen o se refuercen entre sí. Como resume Susan Natali, del Woodwell Climate Research Center, «cuanto más se reduzcan las emisiones de los combustibles fósiles, más se protegerán los bosques y menos emisiones saldrán del permafrost»10.

 

Escala individual: reducir, sostener, presionar

 

La acción individual tiene un peso limitado sobre las emisiones globales, pero no es irrelevante: los hogares influyen en la demanda energética, en la política a través del voto y del consumo, y en el ritmo al que se despliegan las tecnologías bajas en carbono. Tres frentes concentran el mayor rendimiento.

 

• Descarbonizar el día a día

 

Electrificar la movilidad (vehículo eléctrico, transporte público, bicicleta), sustituir calderas de gas por bombas de calor, mejorar el aislamiento del hogar y priorizar una dieta con menor huella animal son las palancas mejor documentadas. La Agencia Internacional de la Energía sitúa el «fuerte incremento» de ventas de vehículos eléctricos y de bombas de calor antes de 2030 como pieza imprescindible del escenario de cero emisiones netas en 205011.

• Preservar los sumideros cercanos

 

Muchas personas viven cerca de sumideros de carbono que pueden proteger o degradar: turberas, bosques mediterráneos, praderas marinas de la costa. La Comisión Europea financia ya proyectos para restaurar turberas degradadas en Alemania, Bélgica, Irlanda, Países Bajos y Polonia con el objetivo de reactivar su función de sumidero13. En Escocia, las emisiones de turberas drenadas décadas atrás suponen hoy el 18 % del total nacional10: un recordatorio de que la restauración local es una palanca climática, no un asunto puramente paisajístico.

 

• Ejercer presión política y financiera

 

El voto, la participación en consultas públicas, el activismo climático y la elección de bancos o fondos de pensiones alineados con la transición amplifican cualquier reducción personal. Cambiar el proveedor eléctrico a uno 100 % renovable o exigir información climática a la propia entidad financiera son gestos de baja fricción con efecto acumulado.

 

Escala política: la ventana decisiva es esta década

 

Ningún esfuerzo individual sustituye a una política pública ambiciosa. El IPCC estima que las emisiones globales deben caer alrededor del 50 % en 2030 respecto a los niveles de 2010 para mantener a la vista el objetivo de 1,5 °C sin sobrepasarlo10. La AIE traduce esa exigencia en cuatro palancas concretas para 2030: triplicar la capacidad mundial de renovables, duplicar el ritmo anual de mejora de la eficiencia energética, disparar las ventas de vehículos eléctricos y bombas de calor, y reducir un 75 % las emisiones de metano del sector energético11.

 

• Metano: la palanca de esta década

 

Este último punto merece atención especial: el metano es unas 80 veces más potente que el CO₂ en un horizonte de 20 años y, según el informe de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), el 75 % de las emisiones de metano procedentes de operaciones de petróleo y gas puede evitarse con tecnologías ya disponibles12. Es probablemente la única medida climática que, aplicada en esta década, reduciría de forma significativa el calentamiento experimentado en las dos siguientes, ganando tiempo frente a los bucles del permafrost y del vapor de agua.

 

• Proteger y restaurar sumideros a escala

 

Frenar la deforestación tropical, restaurar turberas, ampliar áreas marinas protegidas y regenerar suelos agrícolas amplían la capacidad natural de absorción de CO₂. La ONU señala que reducir emisiones y ritmo de calentamiento «reduciría las tasas de deshielo, la subida del nivel del mar y daría más tiempo y métodos para adaptarse», y que muchas zonas del Ártico dependen de ayuda internacional para financiar esa adaptación10.

 

 

• Precios, subvenciones y frontera de carbono

 

Impuestos al carbono, mercados de emisiones bien diseñados, retirada de subvenciones a combustibles fósiles y mecanismos de ajuste en frontera —como el CBAM europeo (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono )— trasladan el coste climático a quien emite. Un grupo internacional propone incluso extender el precio del carbono a los países árticos para financiar la restauración de pastizales que ayuden a preservar el permafrost14.

 

Escala tecnológica: geoingeniería, la opción más incómoda (¿!)

 

La geoingeniería agrupa técnicas que buscan intervenir directamente en el sistema climático. Se dividen en dos grandes familias.

 

• Retirada de dióxido de carbono (CDR)

 

Incluye la captura directa del aire (DAC), la bioenergía con captura y almacenamiento (BECCS), la mineralización acelerada y la restauración masiva de sumideros naturales. Todos los escenarios del IPCC compatibles con 1,5 °C incorporan alguna forma de CDR para compensar emisiones residuales3. Sus riesgos principales son de coste, escala y competencia por el suelo, no de seguridad climática directa.

 

• Modificación de la radiación solar (SRM)

 

Aquí se ubican propuestas como la inyección de aerosoles de sulfato en la estratosfera o el aclarado de nubes marinas. En abril de 2022, más de 60 científicos y académicos firmaron una carta abierta reclamando un acuerdo internacional de no uso de la geoingeniería solar, alegando que no puede desplegarse de forma equitativa, plantea riesgos incontrolables y podría desincentivar la reducción de emisiones17. Sus defensores, como David Keith y Holly Jean Buck, reconocen que la SRM no resuelve el problema y solo debería considerarse como complemento —nunca sustituto— de la descarbonización, aunque los modelos sugieren que una combinación de recorte de emisiones y SRM «uniforme y consistente» reduciría más las temperaturas medias y máximas que la reducción de emisiones por sí sola17.

 

• Ingeniería ecológica del Ártico

 

A medio camino entre restauración y geoingeniería está la propuesta de reintroducir grandes herbívoros en la tundra para convertir la vegetación leñosa en pastizales, aumentar el albedo pisando la nieve y retrasar el deshielo del permafrost. Los autores plantean tres áreas experimentales de 1.000 animales cada una como punto de partida14. Es un ejemplo de intervención dirigida específicamente a un bucle concreto, con riesgos ecológicos que exigen evaluación caso por caso.

 

 

 

Actuar bajo incertidumbre: qué dice el debate serio

 

El desacuerdo científico legítimo sobre las retroalimentaciones no cuestiona los mecanismos, sino tres planos distintos. Primero, la magnitud: las nubes siguen siendo la mayor fuente de incertidumbre y su tratamiento en los modelos CMIP6 amplió el rango de sensibilidad climática de 1,5-4,5 °C a 1,8-5,6 °C18. Segundo, el ritmo: hay estudios que ven un posible colapso de la AMOC en la década de 2030, mientras el IPCC lo considera poco probable en el siglo XXI y otros trabajos apuntan a un estado «débil pero estable» durante casi cien años21. Tercero, el marco: un grupo relevante de climatólogos critica la propia metáfora del «punto de inflexión» por imprecisa y potencialmente contraproducente, sin negar la física subyacente19; otros defienden que hay demasiada incertidumbre metodológica para fijar fechas fiables de umbrales críticos20.

 

También hay noticias que rebajan alarmas concretas: un estudio con isótopos concluyó que la desestabilización masiva de reservorios antiguos de carbono es poco probable y que muy poco del metano liberado alcanza la atmósfera15; y trabajos recientes muestran que en suelos árticos secos prosperan bacterias metanótrofas capaces de convertir esas zonas en sumideros netos de metano16.

 

¿Cómo se decide entonces? El criterio operativo es el de la gestión de riesgos catastróficos: cuando la magnitud está mal acotada pero el peor escenario es irreversible, se actúa antes y con margen. Reducir emisiones, restaurar sumideros y recortar el metano fósil son medidas que resultan sensatas en cualquier escenario razonable; la SRM, en cambio, solo lo es en escenarios muy concretos y bajo gobernanza internacional estricta.

 

Una jerarquía práctica

 

Si el objetivo es retardar los ciclos de retroalimentación, la jerarquía de acciones dibuja una escalera clara. Primero, cortar emisiones ya —especialmente metano fósil, el mejor termostato de esta década—. Segundo, proteger y restaurar sumideros que ya funcionan: bosques tropicales y boreales, turberas, permafrost, océanos. Tercero, preparar y regular tecnologías de retirada de CO₂ para las emisiones que sea imposible eliminar. Y solo en último lugar, y con debate público informado, mantener abierta la conversación sobre SRM como opción de emergencia, nunca como excusa para retrasar el resto.

 

Los ciclos de retroalimentación son la razón por la que el clima puede sorprender con cambios abruptos, pero también son la razón por la que cada tonelada evitada rinde más de lo que sugiere la cuenta lineal. Actuar hoy no elimina la incertidumbre: la reduce.

Notas y referencias

 

1 CNN en Español, «Cerca de 30 ciclos de retroalimentación climática podrían cambiar permanentemente las condiciones en la Tierra», 18 de febrero de 2023, https://cnnespanol.cnn.com/2023/02/18/ciclos-retroalimentacion-climatica-cambio-permanente-tierra-trax/.

2 BBVA, «¿Qué son los bucles de retroalimentación y cómo afectan al cambio climático?», 28 de abril de 2023, https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/que-son-los-bucles-de-retroalimentacion-y-como-afectan-al-cambio-climatico/.

3 IPCC, «Cambio climático 2021: Bases físicas. Resumen para responsables de políticas» (AR6 GT-I), versión en español, octubre de 2021, https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WGI_SPM_Spanish.pdf.

4 OMM, Boletín «Observación del vapor de agua», noviembre de 2016, https://public.wmo.int/es/resources/bulletin/observaci%C3%B3n-del-vapor-de-agua.

5 Climática (La Marea), «La retroalimentación del carbono del permafrost amenaza los objetivos climáticos globales», 20 de mayo de 2021, https://climatica.lamarea.com/retroalimentacion-carbono-permafrost/.

6 Europa Press, «Un abrupto deshielo del permafrost exacerba efectos del calentamiento», 30 de abril de 2024, https://www.europapress.es/ciencia/cambio-climatico/noticia-abrupto-deshielo-permafrost-exacerba-efectos-calentamiento-20240430120134.html.

7 EurekAlert!, «El sumidero de carbono de los bosques tropicales se debilita rápidamente», 4 de marzo de 2020, https://www.eurekalert.org/news-releases/489982.

8 Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), «El planeta está cruzando puntos de no retorno climáticos, según un nuevo informe global», 17 de octubre de 2025, https://www.ebd.csic.es/-/el-planeta-esta-cruzando-puntos-de-no-retorno-climaticos-segun-un-nuevo-informe-global.

9 Europa Press, «Nubes bajas tropicales amplifican más el calentamiento global», 28 de marzo de 2025, https://www.europapress.es/ciencia/cambio-climatico/noticia-nubes-bajas-tropicales-amplifican-mas-calentamiento-global-20250328115504.html.

10 Noticias ONU, «Cambio climático: ¿sabes qué es el permafrost o las consecuencias que puede tener su deshielo?», enero de 2022, https://news.un.org/es/story/2022/01/1503342.

11 EFE, «La AIE dicta que se alcanzará “cero emisiones” en 2050 triplicando la producción de energías renovables», 26 de septiembre de 2023, https://efe.com/economia/2023-09-26/aie-dicta-alcanzara-cero-emisiones-en-2050-triplicando-energias-renovables/.

12 Clean Air Task Force, «Un nuevo informe de la AIE destaca la importancia de reducir el metano de los combustibles fósiles», octubre de 2021, https://www.catf.us/es/2021/10/methane-fossil-fuels-iea-report-75/.

13 CORDIS (Comisión Europea), «Restaurar la capacidad como sumidero de carbono de las turberas», https://cordis.europa.eu/article/id/454723-restoring-the-carbon-sink-potential-of-peatlands/es.

14 La Vanguardia, «Científicos proponen salvar el permafrost con la introducción de grandes herbívoros», 27 de enero de 2020, https://www.lavanguardia.com/vida/20200127/473163262184/cientificos-proponen-salvar-el-permafrost-con-la-introduccion-de-grandes-herbivoros.html.

15 La Vanguardia, «Los viejos reservorios de carbono probablemente no causen una liberación masiva de gases de efecto invernadero», 20 de febrero de 2020, https://www.lavanguardia.com/natural/20200220/473697105155/reservorios-carbono-emision-gases-efecto-invernadero.html.

16 El Debate, «Un descubrimiento clave sobre el metano en el Ártico cambia lo que sabemos del deshielo», 17 de diciembre de 2025, https://www.eldebate.com/ciencia/20251217/descubrimiento-clave-metano-artico-cambia-sabemos-deshielo.html.

17 BBC News Mundo, «Geoingeniería solar: por qué importantes científicos se oponen a la idea respaldada por Bill Gates», abril de 2022, https://www.bbc.com/mundo/noticias-61075036.

18 El País (Ciencia), «Las nubes interfieren en los modelos del cambio climático», 20 de agosto de 2020, https://elpais.com/ciencia/2020-08-20/las-nubes-interfieren-en-los-modelos-del-cambio-climatico.html.

19 Europa Press, «Científicos rechazan la metáfora del “punto de inflexión” en el cambio climático», 3 de diciembre de 2024, https://www.europapress.es/ciencia/cambio-climatico/noticia-cientificos-rechazan-metafora-punto-inflexion-cambio-climatico-20241203120000.html.

20 Science Media Centre España, «Hay demasiada incertidumbre para predecir cuándo ocurrirán los puntos de inflexión climáticos, advierte un estudio», 2 de agosto de 2024, https://sciencemediacentre.es/hay-demasiada-incertidumbre-para-predecir-cuando-ocurriran-los-puntos-de-inflexion-climaticos-advierte.

21 El Periódico, «El colapso de la AMOC: la no catástrofe anunciada (por ahora)», 23 de junio de 2024, https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20240623/colapso-amoc-corriente-atlantica-catastrofe-clima-103682015.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Posidonia

Inteligencia artificial y decrecimiento

El decrecimiento no es una fantasía gráfica, es una vida posible dentro de los límites del planeta